sábado, 29 de septiembre de 2018

Pasaporte lector : objetivo Monte Parnaso

Sevilla-Monte Parnaso: 3096 kilómetros

El pasaporte lector es un salvaconducto para viajar y alcanzar tu destino: El Monte Parnaso. 

Durante tu periplo deberás realizar una serie de actividades con las que obtendrás kilómeros para continuar el viaje pero ¡atención! a lo largo del trayecto pueden aparecer obstáculos que te impidan avanzar y por los que debas retroceder; esos piratas que te capaturan pueden disfrazarse de mil excusas para no leer y crear: pereza, olvido, mala organización, etc. 

No te preocupes, tú puedes vencer a los bucaneros y lograr el objetivo: llegar al Monte Parnaso, ser periodista en la morada de las Musas y volver triunfante con tu reportaje. Esta hazaña se verá gratificada con hasta un punto extra en tu calificación y, quién sabe, tal vez con algún regalo más... 

¡Feliz viaje!

Clica en la fotografía para saber más sobre tu destino:

Templo de Apolo en las faldas del Monte Parnaso (Delfos) Grecia

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.


Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.


Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.


Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.


C. P. Cavafis. Antología poética.
Alianza Editorial, Madrid 1999.