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domingo, 4 de septiembre de 2016

El poema de agosto: Mario Benedetti





Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.


                                                         Mario Benedetti




Fotograía: Marta Gil



martes, 5 de julio de 2016

El poema de julio: Jesús Lizano



Mi madre decía: a mí me gustan las personas rectas
A mí me gustan las personas curvas,
las ideas curvas,
los caminos curvos,
porque el mundo es curvo
y la tierra es curva
y el movimiento es curvo;
y me gustan las curvas
y los pechos curvos
y los culos curvos,
los sentimientos curvos;
la ebriedad: es curva;
las palabras curvas:
el amor es curvo;
¡el vientre es curvo!;
lo diverso es curvo.

A mí me gustan los mundos curvos;
el mar es curvo,
la risa es curva,
la alegría es curva,
el dolor es curvo;
las uvas: curvas;
las naranjas: curvas;
los labios: curvos;
y los sueños; curvos;
los paraísos, curvos
(no hay otros paraísos);
a mí me gusta la anarquía curva.
El día es curvo
y la noche es curva;
¡la aventura es curva!

Y no me gustan las personas rectas,
el mundo recto,
las ideas rectas;
a mí me gustan las manos curvas,
los poemas curvos,
las horas curvas:
¡contemplar es curvo!;
(en las que puedes contemplar las curvas
y conocer la tierra);
los instrumentos curvos,
no los cuchillos, no las leyes:
no me gustan las leyes porque son rectas,
no me gustan las cosas rectas;
los suspiros: curvos;
los besos: curvos;
las caricias: curvas.

Y la paciencia es curva.
El pan es curvo
y la metralla recta.

No me gustan las cosas rectas
ni la línea recta:
se pierden
todas las líneas rectas;
no me gusta la muerte porque es recta,
es la cosa más recta, lo escondido
detrás de las cosas rectas;
ni los maestros rectos
ni las maestras rectas:
a mí me gustan los maestros curvos,
las maestras curvas.
No los dioses rectos:
¡libérennos los dioses curvos de los dioses rectos!

El baño es curvo,
la verdad es curva,
yo no resisto las verdades rectas.
Vivir es curvo,
la poesía es curva,
el corazón es curvo.
A mí me gustan las personas curvas
y huyo, es la peste, de las personas rectas.
 

                                 Jesús Lizano Las personas curvas

Fotografía: Marta Gil



Jesús Lizano Lizano
(España, 1931)

   Escritor español natural de Barcelona. Uno de los más sólidos exponentes de la poesía social de posguerra. Entre sus libros de poemas destacan, Poemas de la tierra (1955), Fin de la tierra (1972), Misticismo libertario (1985) y La palabra del hombre (1990). Poeta y pensador libertario, del humanismo cristiano heredado, pasó a vivir el humanismo existencialista, predominante tras la segunda guerra mundial. A su llegada al mundo burgués (universidad y mundos literarios) procedente del mundo trabajador, vive el humanismo de la burguesía. En los años sesenta, época de gran influencia del comunismo, el humanismo marxista. Una breve estancia en el Partido Comunista le sirve para confirmar que este humanismo no es convincente. Así, a mediados de los setenta, llega al mundo libertario, primero CNT y luego Ateneos Libertarios, en donde por fin su proceso ideológico encuentra el que puede considerarse como el verdadero humanismo, como el único que no sucumbe, como los otros, a los imperativos de la lucha por el Poder. El hecho de reunirse en él lo contemplativo y la rebeldía, le hace conocer suficientemente la vida interior y la exterior. Formo parte de la redacción de la Revista Libertaria de Barcelona Polémica y de vez en cuando consiguió que alguno de sus artículos los publicara el diario Avui, como el titulado Enfermedades, en el que denuncia las dos gravísimas enfermedades de nuestra razón: el racionalismo y el irracionalismo. Atención especial merecen sus lecturas públicas, por el grado de conexión que logra. El último ejemplo fue la manifestación poética que organizó por las Ramblas de Barcelona, en contraste con tanta manifestación política, que terminó con una lectura en una de las embarcaciones llamadas "Las Golondrinas", del puerto de Barcelona, allí donde precisamente comenzó su aventura poética. Llama a su pensamiento "Misticismo Libertario" y contempla el proceso de la especie humana, desde que sale del "mundo real salvaje" hasta que se estanca es este "mundo real político", pero que tiene condiciones de culminar el proceso en un mundo en donde la búsqueda de la plenitud fuera la clave de nuestro vivir, en donde todos fuéramos únicos y compañeros, el "mundo real poético", es decir: la Anarquía.  © Taringa

Textos:


Bola (de Lo diverso y lo unitario)
Homenaje a Quevedo (de Lo diverso y lo unitario)
Todo vale (de Lo unitario y lo diverso)
ña, 1931)

http://www.epdlp.com/escritor.php?id=9020

sábado, 18 de junio de 2016

El poema de junio: Luis Cernuda




Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.


                                                    Luis Cernuda, Los placeres prohibidos (1931)
Fotografía: Marta Gil


Fuente: El poder de la palabra

Luis Cernuda

   (España, 1902-1963)


Cernuda
  Poeta español, uno de los más destacados de la generación del 27. Nació en Sevilla, hijo de un padre militar, y se educó en un ambiente de rígidos e intransigentes principios. Empezó a estudiar Derecho en la Universidad de Sevilla y allí conoció a Pedro Salinas, que fue su profesor. En los años veinte se traslada a Madrid, donde entra en contacto con los ambientes literarios de lo que luego se llamará Generación del 27. Pasa un año como lector de español en la Universidad de Toulouse. Al proclamarse la República, la recibe con ilusión, y siempre se mostrará dispuesto a colaborar con todo lo que fuera buscar una España más tolerante, liberal y culta. Durante la Guerra Civil participó en el II Congreso de Intelectuales Antifascistas de Valencia, y en 1938 fue a dar unas conferencias a Inglaterra, de donde ya no regresó a España, iniciando un triste exilio: Inglaterra, Escocia y, desde 1952, México. Su primera obra, Perfil del aire (1927), estaba en la línea de la poesía pura. De su estancia en Francia surgió Un río, un amor (1929), influido por el surrealismo. Donde habite el olvido (1934) es un libro desgarrador por la sinceridad con la que aborda el fracaso amoroso. Desde 1936 agrupa toda la poesía que va produciendo bajo el título La realidad y el deseo, al que va añadiendo poemas. En el exilio publicó Las nubes (1940), Con las horas contadas (1950-1956) y Desolación de la quimera (1962). También escribió interesantes ensayos literarios y colaboró en revistas y periódicos mexicanos como Excélsior o Novedades. Murió en la ciudad de México.  © M.E.

martes, 10 de mayo de 2016

El poema de mayo: Federico García Lorca


Idilio


    Tú querías que yo te dijera 
el secreto de la primavera. 
   
   Y yo soy para el secreto   
lo mismo que es el abeto.   

       Árbol cuyos mil deditos  
  señalan mil caminitos.   
   
   Nunca te diré, amor mío,   
por qué corre lento el río. 
  
    Pero pondré en mi voz estancada
el cielo ceniza de tu mirada.
 
  ¡Dame vueltas, morenita!
Ten cuidado con mis hojitas.
 
  Dame más vueltas alrededor,
jugando a la noria del amor.
 
  ¡Ay! No puedo decirte, aunque quisiera,
el secreto de la primavera.

                                                                         Federico García Lorca. “Canciones (1921-1924)”.

 Fotografía: Marta Gil
Federico García Lorca

   (España, 1898-1936)
García
  Poeta y dramaturgo español; es el escritor de esta nacionalidad más famoso del siglo XX y uno de sus artistas supremos. Su asesinato durante los primeros días de la Guerra Civil española hizo de él una víctima especialmente notable del franquismo, lo que contribuyó a que se conociera su obra. Sin embargo, sesenta años después del crimen, su valoración y su prestigio universal permanenecen inalterados. Nació en Fuente Vaqueros (Granada), en el seno de una familia de posición económica desahogada. Estudió bachillerato y música en su ciudad natal y, entre 1919 y 1928, vivió en la Residencia de Estudiantes, de Madrid, un centro importante de intercambios culturales donde se hizo amigo del pintor Salvador Dalí, el cineasta Luis Buñuel y el también poeta Rafael Alberti, entre otros, a quienes cautivó con sus múltiples talentos. Viajó a Nueva York y Cuba en 1929-30. Volvió a España y escribió obras teatrales que le hicieron muy famoso. Fue director del teatro universitario La Barraca, conferenciante, compositor de canciones y tuvo mucho éxito en Argentina y Uruguay, países a los que viajó en 1933-34.

Sus primeros poemas quedaron recogidos en Libro de poemas, de 1921, una antología que tiene grandes logros. En 1922 organizó con el compositor Manuel de Falla, el primer festival de cante jondo, y ese mismo año escribió precisamente el Poema del cante jondo, aunque no lo publicaría hasta 1931. El Primer romancero gitano, de 1928, es un ejemplo genial de poesía compuesta a partir de materiales populares, y ofrece una Andalucía de carácter mítico por medio de unas metáforas deslumbrantes y unos símbolos como la luna, los colores, los caballos, el agua, o los peces, destinados a transmitir sensaciones donde el amor y la muerte destacan con fuerza. Tras los Poemas en prosa, escribió en Nueva York un gran ciclo profético y metafísico en el que el autor apuesta por los oprimidos, sin dejar de sacar a relucir sus obsesiones íntimas. El ciclo iba a constar de dos libros, Poeta en Nueva York, escrito entre 1929 y 1930, pero que no se publicó hasta 1940, y Tierra y Luna, del que algunos poemas fueron incluidos en Diván del Tamarit, concluido en 1934, aunque también se publicó póstumamente. Calificados muchas veces de surrealistas, los poemas de esa obra clave de García Lorca que es Poeta en Nueva York, expresan el horror ante la falta de raíces naturales, la ausencia de una mitología unificadora o de un sueño colectivo que den sentido a una sociedad impersonal, violenta y desgarrada. Por su parte, los incompletos Sonetos del amor oscuro, escritos durante una temporada en Nueva Inglaterra (Estados Unidos), expresan una desesperación más personal y constituyen unas muestras admirables de erotismo, que sólo recientemente han sido dadas a conocer. Otro importante poema de Lorca, dentro de la línea del neopopulismo, es el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, de 1935, una elegía compuesta al morir ese torero intelectual, amigo de muchos de los poetas de la generación de Lorca. Mientras que los Seis poemas galegos, del mismo año, consiguen trascender las referencias populares evidentes.

El teatro de Lorca es, junto al de Valle-Inclán, el más importante escrito en castellano durante el siglo XX. Se trata de un teatro de una gama muy variada con símbolos o personajes fantásticos como la muerte y la Luna, lírico, en ocasiones, con un sentido profundo de las fuerzas de la naturaleza y de la vida. Entre sus farsas, escritas de 1921 a 1928, destacan Tragicomedia de don Cristóbal y Retablillo de don Cristóbal, piezas de guiñol, y sobre todo La zapatera prodigiosa, una obra de ambiente andaluz que enfrenta realidad e imaginación. También pertenece a la categoría de farsa Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín. De 1930 y 1931 son los dramas calificados como -irrepresentables-, El público y Así que pasen cinco años, obras complejas con influencia del psicoanálisis, que ponen en escena el mismo hecho teatral, la revolución y la homosexualidad, a partir de un complejo sistema de correspondencias. Dos tragedias rurales son Bodas de sangre, de 1933, y Yerma, de 1934, donde se aúnan mitología, mundos poéticos y realidad. En Doña Rosita la soltera, de 1935, aborda el problema de la solterona española, algo que también aparece en La casa de Bernarda Alba, concluida en junio de 1936, y que la crítica suele considerar la obra fundamental de Lorca. Al comienzo de su carrera también había escrito dos dramas modernistas, El maleficio de la mariposa (1920) y Mariana Pineda (1927). El mundo de García Lorca supone una capacidad creativa, poder de síntesis y facultad natural para captar, expresar y combinar la mayor suma de resonancias poéticas, sin esfuerzo aparente, y llegar a la perfección, no como resultado de una técnica conseguida con esfuerzo, sino casi de golpe. La variedad de formas y tonalidad resulta deslumbrante, con el amor, presentado en un sentido cósmico y pansexualista, la esterilidad, la infancia y la muerte como motivos fundamentales. Sus posiciones antifascistas y su fama le convirtieron en una víctima fatal de la Guerra Civil, en Granada, donde le fusilaron.  © M.E.  Texto: El Poder de la palabra

martes, 8 de marzo de 2016

El poema de marzo: Gioconda Belli



Dame la ternura desde el sueño,
dame ese cucurucho de sorbete que tenés en la sonrisa,
dame esa lenta caricia de tu mano.

Yo te daré pájaros
que cantarán tu nombre
desde lo más alto de los árboles.
Te daré piñas, zapotes, nísperos,
enredaré maizales en tu pelo.
Yo invocaré los dioses de nuestros antepasados
para que caigan tormentas,
para que miedosos y cogidos de la mano,
miremos la furia del rayo y del relámpago.
Yo tejeré ilusiones,
tocaré las rocas para que brote agua y nos bañemos,
yo haré poemas, cantos,
mi amor, cuando me hayas mirado,
cuando corra las cortinas del sueño
cuando me coma el sorbete de tu sonrisa

Gioconda Belli en “Escándalo de miel”

Fotografía: Marta Gil

 


Gioconda Belli
   (Nicaragua, 1948)
Belli
  Poeta y novelista nacida en Managua, dio a conocer sus primeros poemas en 1970. Ese mismo año ingresó al Frente Sandinista de Liberación Nacional, organización entonces clandestina, que buscaba derrocar a la dictadura somocista. En 1972 fue premiada por Sobre la grama. Perseguida por la policía se exilió en México y Costa Rica. En 1978 obtuvo el premio Casa de las Américas por su libro de poemas Línea de fuego. Al triunfo de la Revolución regresó a Nicaragua, desempeñó diversos cargos en el nuevo gobierno y publicó dos libros de poesía. En 1988 escribió La mujer habitada, su primera novela, que fue traducida a ocho idiomas y ha tenido gran éxito en Alemania y en España. Publicó posteriormente Sofía de los presagios y en 1997 Waslala, que es su tercera obra en el campo de la narrativa. Actualmente reside en Santa Mónica, California, con su marido y dos de sus cuatro hijos.  © epdlp

Textos:

El intenso calor de la luna (fragmento)
El pergamino de la seducción (fragmento)
La mujer habitada (fragmento)
Los portadores de sueños
Mayo
Yo la que te quiere

Galardones:

Casa de las Américas (1978)
Biblioteca Breve (2008)

viernes, 12 de febrero de 2016

El poema de febrero: Elena Medel

 
 
 
 


Sólo yo sé cuándo sobrevivimos.

Lo sé porque mis dedos
se transforman en lápices de colores.
Lo sé porque con ellos
dibujo en las paredes de tu casa
mujeres con rostro de epitafio.
Porque, a la caricia de la punta,
comienza el derrame de los cimientos
formando arco iris en la noche.
Porque, al escribir testamentos
en el suelo, se remueven las vísceras
de azúcar, y trepan tus raíces.

Grabo versos de colores fríos
en tu piel, de arquitrabe a basa,
y les llueve y los diluye, y compruebo
que la lluvia suena como hacen al caer
las canicas brillantes y naranjas
que cambiaba en el patio del recreo,
poco antes de calzar mi primer bikini.
 
Hoy guardo las canicas, como un apagado
tesoro, en los huecos de otras espaldas.

Pinto también en la terraza de enfrente
un jardín de lápidas cálidas y hermosas.
Trazo como una medusa de bronce,
un paraíso de cadenas hendiendo en mantillo
el valle diminuto que proclama que es frágil
y sin embargo, dirás tú, sobrevive.

                                                                 Elena Medel, Mi primer bikini 2002
 
En 2002, con sólo 16 años, Elena Medel ganó el Premio Andalucía Joven con su poemario "Mi primer bikini", sorprendiendo a un amplio sector de la crítica. En su libro plasma el decisivo paso hacia la madurez, haciendo un perfecto retrato de la adolescencia. Elena Medel se ha convertido en la poetisa joven por excelencia.
La poesía es para Medel. Es la forma de "conectar con los demás y de conocerme mejor", y llega después de haber vivido un proceso de creación intenso y de varios meses.
En "Mi primer bikini", primero de los tres poemarios que ya ha publicado, Elena Medel desgrana parte de su estilo poético heterodoxo, en el que caben referencias a la televisión, la música o el cine.
 
http://artpoetica.es/index.php?id=27 
 
Fotografía: Marta Gil

sábado, 16 de enero de 2016

El poema de enero: Mario Benedetti



NO TE SALVES

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios

no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana

y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
                                                                 Mario Benedetti

Fotografía: Marta Gil

 Mario Benedetti

   (Uruguay, 1920-2009)
Benedetti
  Escritor uruguayo, natural de Paso de los Toros. Fue profesor de literatura en su país, donde colaboró en el semanario Marcha. En los años setenta sufrió exilio en Buenos Aires, Lima, La Habana y España, residiendo alternativamente, en Madrid y Montevideo. Desarrolló una intensa actividad en el periodismo y en recitales poético-musicales junto a intérpretes como Nacha Guevara y Juan Manuel Serrat. Ha cultivado todos los géneros, con iniciación en la poesía en libros como Poemas de oficina (1956), de tono cotidiano y existencial. Con los cuentos Montevideanos (1960) incursionó en el realismo, asociado al costumbrismo, centrado en las clases modestas de la ciudad. En 1960 ensayó la crítica político-social con El país de la cola de paja. Sus novelas La tregua (1960) y Gracias por el fuego (1965) amplían el realismo a la observación de vicios sociales de la clase media y la sociedad de consumo. Luego, su narrativa se politizó en favor de las opciones de la guerrilla urbana con El cumpleaños de Juan Angel (1971) y Primavera con una esquina rota (1982), incorporando el tema del exilio y el retorno en La casa y el ladrillo (1977), Vientos del exilio (1982), Geografías (1984) y Las soledades de Babel (1991). Su obra de teatro Pedro y el capitán (1979) aborda la problemática moral de la tortura. Recogió su tarea crítica en varias misceláneas, como Letras del continente mestizo, De artes y oficios, El desexilio y otras conjeturas y Crítica cómplice, así como la evocación autobiográfica en La borra del café.  © M.E.

Textos:


Corazón coraza
El país de la cola de paja (fragmento)
Estados de ánimo
Mucho más grave
No te salves
Nuevo canal interoceánico
Pedro y el Capitán (fragmento)
Rostro de ti
Táctica y estrategia
Te quiero

http://www.epdlp.com/escritor.php?id=1342

lunes, 2 de noviembre de 2015

El poema de noviembre: Pedro Salinas




Empújame, lánzame
desde ti, de tus mejillas,
como de islas de coral,
a navegar, a irme lejos
para buscarte, a buscar
fuera de ti lo que tienes,
lo que no me quieres dar.


Para quedarte tú sola,
invéntame selvas vírgenes
con árboles de metal
y azabache; yo iré a ellas
y veré que no eran más
que collares que pensabas.
Invítame a resplandores
y destellos, a lo lejos
negros, blancos, sonriendo
de niñez. Los buscaré.
Marcharé días y días,
y al llegar adonde están
descubriré tus sonrisas
anchas, tus miradas claras.
Eso
era lo que allá, distante,
estaba viendo brillar.
De tanto y tanto viaje
nunca esperes que te traiga
más mundos, más primaveras
que esas que tú te defiendes
contra mi. El ir y venir
a los siglos, a las minas,
a Ios sueños, es inútil
De ti salgo siempre, siempre
tengo que volver a ti.


autógrafo
Pedro Salinas

Fotografía: Marta Gil
 
  


    
  Pedro Salinas

   (España, 1892-1951)
Salinas
  Poeta nacido en Madrid. Profesor universitario en Sevilla, Murcia, Cambridge y Boston. Los tres elementos básicos de su creación son -autenticidad, belleza e ingenio-. Autor perfeccionista, pero de gran sensibilidad. Es el principal poeta del amor de su generación. Podemos distinguir tres etapas en su producción, la primera que abarca hasta 1932. Poesía pura bajo el influjo de Juan Ramón Jiménez: Presagios (1923), Seguro azar (1929) y Fábula y signo (1931). Una segunda etapa de 1933-1939. Poeta del amor. Amor antirromántico (no es un amor atormentado ni sufrido). El amor supone un enriquecimiento de la vida y la persona, confiere sentido al mundo. La voz a ti debida (1933), Razón de amor (1936) (algo más pesimista, aparecen los límites del amor) y Largo lamento (1939) de tono elegíaco, le canta al amor que agoniza y muere. Y una tercera etapa tras la guerra civil, libros de poemas en lo que se observa una lucha entre su fe en la vida y los signos angustiosos que ve a su alrededor. El Contemplado (1946), Todo más claro (1949), Confianza 1942-44 (1955) libro póstumo que recoge poemas escritos en esos años. Destacamos en Salinas su concepto del amor, la amada es vista como amiga; la amada saca de la duda al amante, de su nada anterior, le inventa un mundo, lo salva del caos. El amor es una prodigiosa fuerza que da plenitud a la vida y que confiere sentido al mundo. Por él, el poeta ama la vida y dice que sí al mundo. Se han señalado las relaciones de Salinas con Guillén: van a la realidad, buscan su esencia para hacerla lírica. Se diferencian en que Salinas es más subjetivo y amétrico; Guillén posee una más fuerte voluntad objetivadora y utiliza mayor regularidad métrica. Murió exiliado en Boston en 1951.  © epdlp




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sábado, 3 de octubre de 2015

El poema de Octubre: Gabriel Celaya


LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO 

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades. 


Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo. 


Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo. 


Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica. 


Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo. 


Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse. 


Hago mías las faltas.  Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho. 


Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros. 


Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho. 


No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos. 


Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.









autógrafo
Gabriel Celaya

   (España, 1911-1991)
Celaya
  Poeta español nacido en Hernani (Guipúzcoa). Se trasladó a Madrid para estudiar la carrera de ingeniero industrial; allí se vinculó a la Residencia de Estudiantes y el contacto con los alumnos de la misma estimuló su interés por la poesía. Durante mucho tiempo Celaya compaginó sus tareas de ingeniero en una empresa familiar en Guipúzcoa y escritor, hasta que en 1956 se instaló definitivamente en Madrid para dedicarse por completo a la poesía. Su primer libro, Marea de silencio (1935), reflejaba influencias surrealistas. Con Amparo Gastón, Amparitxu, su fiel compañera de toda la vida, fundó la colección -Norte- de poesía en 1947. En los años cincuenta se incorporó de lleno a la poesía social y se situó en una línea ideológica muy cercana a la del Partido Comunista. Sus libros más importantes son: Las cartas boca arriba (1951), Cantos iberos (1955), Canto en lo mío (1968) y en 1969 publicó sus Poesías completas. A muchos de sus poemas les han puesto música cantautores como Paco Ibáñez. Fue traductor de Rilke, William Blake, Rimbaud y Paul Eluard. Murió en Madrid y sus cenizas fueron esparcidas en su Hernani natal.  © M.E.
Fuente: El Poder de la Palabra 

Fotografía grúa: Marta Gil

domingo, 6 de septiembre de 2015

El poema de septiembre: Sor Juana Inés de la Cruz


Arguye de inconsecuentes el gusto y la censura de los hombres que en las mujeres acusan lo que causa

" Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia,
y luego con gravedad
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Queréis con presunción necia
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Tais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que falta de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que con desigual nivel
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende
y la que es fácil enfada?

Mas entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos enhorabuena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada,
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar
y después con más razón
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.
"


El Poder de la Palabra
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Sor Juana Inés De La Cruz

    - Juana Inés Ramírez de Asbaje -
   (México, 1651-1695)
Sor
  Poeta y humanista nacida en México. Su poesía, ingeniosa, elocuente y expresiva, la convirtió en la personalidad más destacada de las letras virreinales del siglo XVII. Su nombre completo era Juana Inés Ramírez de Asbaje. Nació en la ciudad de San Miguel, Nepantla, y fue autodidacta principalmente. Se reveló como niña prodigio aprendiendo a leer a la edad de tres años. Durante su adolescencia fue dama de compañía en la corte del virrey de Nueva España, donde destacó por su belleza, ingenio, inteligencia y conocimientos. En 1667 abandonó la vida de la Corte y entró en un convento carmelita. Algunos biógrafos han atribuido su retiro a un amor no correspondido, pero ella declaró que sólo la vida monástica le ofrecía la oportunidad de llevar a cabo sus propósitos intelectuales. Dos años más tarde ingresó en el convento de San Jerónimo. Allí sor Juana Inés de la Cruz estudió teología, literatura, historia, música y ciencia. Mantuvo correspondencia con los principales poetas y eruditos de su tiempo y escribió una obra poética que le valió el apodo de la Décima Musa. Ciertas autoridades de la Iglesia Católica en México desaprobaban sus estudios e intentaron que los abandonara. En 1691, en respuesta a la reprimenda de un superior, escribió una carta titulada Respuesta a Sor Filotea, en la que defendía sus intereses profanos y reivindicaba la igualdad de oportunidades educativas para las mujeres. Esta carta se considera una obra definitiva de la literatura feminista. Dos años más tarde, sin embargo, abandonó sus estudios y se dedicó casi por completo a la contemplación religiosa. Sus escritos, abarcan poemas líricos y alegóricos y dramas religiosos y profanos, como, Inundación castálida (1689); Segundo volumen de las obras de sor Juana Inés de la Cruz (1692) y Fama y obras póstumas del fénix de México y décima musa (1700) y se han reeditado sin cesar desde entonces. Octavio Paz en Sor Juana Inés de la Cruz o Las trampas de la fe, hizo un análisis profundo y modélico de su vida, obra y época.  © M.E.

Fotografía: Marta Gil